Fuerteventura es la segunda isla más grande de Canarias y la más cercana a África, a menos de 100 km de la costa marroquí. Tiene unos 129.000 habitantes, más de un tercio en la capital, Puerto del Rosario, y desde 2009 toda la isla y su franja marina son Reserva de la Biosfera de la UNESCO. Es la isla de las playas: más de 70 km de arena, con aguas turquesa en la costa este y oleaje atlántico en la oeste.
El norte gira en torno a Corralejo: las Dunas de Corralejo, el barco a la Isla de Lobos, el volcán Calderón Hondo y el pueblo surfero de El Cotillo, con sus calas y su faro. En el centro, el paisaje se vuelve de montañas peladas y palmerales: Betancuria, la primera capital, los miradores de Morro Velosa y Las Peñitas, y las Cuevas de Ajuy, con las rocas más antiguas del archipiélago.
El sur es la península de Jandía: las playas de Sotavento y Costa Calma, meca mundial del windsurf y el kite, Morro Jable, de donde salen los barcos de delfines, y al otro lado del macizo la playa salvaje de Cofete, con la Villa Winter en la ladera. Allí está el Pico de la Zarza (807 m), el techo de la isla.
Con cinco o seis días combinas norte, centro y Jandía. Lo práctico es alquilar coche: las guaguas unen los pueblos principales, pero con pocas frecuencias hacia el sur y el interior. Hace sol casi todo el año (máximas de 21 °C en enero y 28 °C en agosto en el aeropuerto) y llueve muy poco; lo que no falla es el viento, que refresca el calor pero castiga en las playas abiertas.