Valencia es la tercera ciudad de España —unos 800.000 habitantes en el municipio y cerca de 1,6 millones en su área metropolitana— y la capital de la Comunidad Valenciana, asomada al Mediterráneo en plena Costa del Azahar.
Su gran particularidad nace de una catástrofe: tras la riada de 1957, el río Turia se desvió y su antiguo cauce se convirtió en el Jardín del Turia, un parque de nueve kilómetros que cruza la ciudad de punta a punta y desemboca en la espectacular Ciudad de las Artes y las Ciencias de Calatrava. Esa mezcla de huerta milenaria y arquitectura futurista define a la Valencia de hoy.
El casco histórico es de los mejores conservados de España: la Catedral con el Santo Cáliz y la torre del Miguelete, la Lonja de la Seda —Patrimonio de la Humanidad—, el modernista Mercado Central y barrios con vida propia como el Carmen o Ruzafa. A las afueras, el parque natural de La Albufera, con sus arrozales y barracas, es la cuna de la paella valenciana.
Valencia es además una ciudad de playa urbana (la Malvarrosa), bici (es de las más llanas y ciclables de España) y buena mesa a precios razonables comparada con Madrid o Barcelona. Dos o tres días dan para lo esencial. La mejor época es la primavera y el otoño; si vienes a mediados de marzo
