Salamanca es la ciudad dorada de Castilla y León, capital de provincia con unos 143.000 habitantes y sede de la universidad más antigua de España (fundada en 1218, una de las primeras del mundo). Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Se asienta a 800 metros de altitud sobre las orillas del río Tormes, en plena meseta castellana. Se le llama "la dorada" porque la piedra de Villamayor con la que se construyó la cubre de un tono rubio que se vuelve oro puro al atardecer. La Plaza Mayor barroca (obra de Alberto de Churriguera) es de las más bellas de España. Junto a ella, las dos catedrales (la vieja románica y la nueva gótico-renacentista), la Casa de las Conchas, el Convento de San Esteban y la Universidad con su mítica fachada plateresca y la rana escondida.
La ciudad respira a estudiantes: 30.000 matriculados que la mantienen viva todo el curso, con bares de tapas en la calle Compañía, Bordadores y la propia Plaza Mayor. Cuna del jamón ibérico de Guijuelo, también es paraíso del buen tapeo barato.
Uno o dos días bastan para Salamanca. La mejor época es primavera y otoño: el invierno es duro castellano (puede helar) y el verano cae fuerte pero no insoportable. Visítala al atardecer al menos una vez para entender el apodo.
