Ibiza es famosa en el mundo entero por su ocio nocturno, pero la isla es mucho más: tiene un casco histórico Patrimonio de la Humanidad, calas de agua turquesa y una naturaleza protegida sorprendente. Su capital, Eivissa, ronda los 50.000 habitantes.
El corazón patrimonial es Dalt Vila, la ciudad alta amurallada, con sus murallas renacentistas, la catedral en lo alto y vistas al puerto. En la costa suroeste, el mítico islote de Es Vedrà preside los atardeceres desde Cala d'Hort, y por toda la isla se reparten algunas de las calas más bonitas del Mediterráneo (Cala Comte, Cala Salada).
A media hora en ferry está Formentera, con sus playas de agua caribeña, la excursión imprescindible. Y luego está la otra Ibiza: la de San Antonio y sus atardeceres, las fiestas en barco y las discotecas más famosas del planeta —Pacha, Ushuaïa, Amnesia—. La isla se ve en dos o tres días, combinando ambas caras.
La mejor época depende de lo que busques: **mayo
